La agencia La Plata del INTA desarrolla un proyecto para incorporar el cultivo de batata en las quintas hortícolas del gran La Plata, con el objetivo de fomentar la diversificación en sistemas productivos convencionales.
La jefa de la agencia La Plata, Camila Gómez, expresó que este proyecto intenta contribuir a que productores familiares amplíen su producción, y poder tener así mayor oferta a la hora de comercializar.
“Para aquellos productores familiares que empiezan a dar algunos pasos en la transición hacia la agroecológía y/o que desarrollan experiencias de venta directa mediante la distribución de bolsones o venta en ferias locales, resulta una alternativa interesante en el sentido de contar con un producto más para ofrecer, altamente demandado y valorado por el consumidor, al mismo tiempo que se aprovechan los beneficios de contar con mayor diversidad de cultivos en la quinta”, explicó.
Desde del INTA La Plata se gestionó la compra de 500 kilos de batata semilla de la variedad Beauregard INTA, libre de virus, a partir de contactos facilitados desde EEA INTA San Pedro, quienes en el 2016 capacitaron a varios de los productores y técnicos involucrados hoy en la propuesta.
Con la batata semilla proveniente de San Pedro se armaron los almácigos, distribuidos estratégicamente: uno en el predio de la Estación Experimental Julio Hirschhon de la Facultad de Ciencias Agrarias y Forestales (UNLP) en La Plata, otro en la Asociación de productores hortícolas de La 1610, la Capilla, Florencio Varela, y dos almácigos más chicos en quintas de productores pertenecientes a la organización Unión de Trabajadores de la Tierra, ubicadas en Florencio Varela y el Pato, partido de Berazategui.
Estos almácigos abastecerán de plantines en primer lugar a los productores interesados, vinculados a dichas organizaciones y a la Facultad de Agronomía de La Plata y posteriormente si se pudiera se prevé abastecer a algunos otros productores no están directamente vinculados, pero que tiene el mismo interés en incursionar en el cultivo.
“Este proyecto lo venimos llevando adelante con la Facultad de Ciencias Agrarias y Forestales de la UNLP, con quienes además participamos en la mesa de semillas. En esa mesa lo que se busca rescatar variedades locales, y probar variedades de cultivos de otras zonas, que pueden readaptarse o reutilizarse en sistemas productivos actuales.”, expresó la técnica.
Antecedentes
En la zona de la Capilla, Romero, Abasto, y Colonia Urquiza, desde la Agencia de La Plata, se había realizado una experiencia previa en el año 2016 con el cultivo de batata, y en esa instancia se probaron dos variedades provenientes de INTA San Pedro: Beauregard INTA, Morada INTA
“De estas dos variedades la que funcionó mejor por la duración de su ciclo, y la fecha de siembra según la dinámica productiva de las quintas de la zona, fue la Beauregard, que es una batata de pulpa naranja, de tamaño más grande y sabrosa. Esta se viene desarrollando desde EEA INTA San Pedro, a partir del trabajo de Hector Martí y su equipo, y resultó de muy buen desarrollo, fácil manejo, y muy aceptada por el consumidor”, comentó Gómez y agregó: “Esta experiencia previa nos permitió probar las variedades y entusiasmar a productores, que no trabajaban este cultivo en la zona, a incorporarlo”.
La producción de este cultivo en la zona se promueve también como parte del accionar del Proyecto Regional Territorial SUR, coordinado con otros equipos de trabajo que también apuestan a fomentar la diversidad en la zona hortícola.
La Mesa de semillas
La Mesa de Semillas está conformada por la Agencia de La Plata del INTA; el Proyecto Regional Territorial Sur del INTA AMBA, el Instituto de Investigación y Desarrollo Tecnológico para la Agricultura Familiar Región pampeana (IPAF); las facultades de Ciencias Agrarias y Forestales y Ciencias Exactas de la Universidad Nacional de La Plata; el Ministerio de Agroindustria de la Provincia de Buenos Aires, entre otros.
Este espacio de articulación inter institucional se formó con el objetivo enredar distintas iniciativas que distintos equipos de trabajo estaban llevando adelante con perspectivas comunes ligadas ya sea al rescate, multiplicación y/o distribución de variedades hortícolas que no se encuentran actualmente muy difundidas en los sistemas de producción convencional, pero que pueden resultar aptas y alternativas en sistemas en transición hacia un manejo más agroecológico o menos dependiente de insumos externos, sobre todo aquellos que generan producto para mercados de proximidad.
En este sentido Camila Gómez remarcó la importancia de recuperar la mirada de la semilla como “patrimonio de los pueblos” como herencia de los agricultores destinada a la producción soberana de alimentos sanos.