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Costó menos de mil pesos

Estudiantes de Informática arman una impresora braille a partir de componentes reciclados

Un grupo de estudiantes de la Facultad de Informática de la Universidad Nacional de La Plata armaron una impresora en código Braille a partir de repuestos y componentes de impresoras comerciales convencionales en desuso. El novedoso desarrollo permite, a un costo muy bajo, mejorar las condiciones de acceso de las personas con discapacidad a las nuevas tecnologías

01/12/2014

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Si bien las impresoras braille ya existen en el mercado, su uso ha sido muy poco difundido debido, especialmente, a su elevado costo. Una unidad de estas características ronda los 50 mil pesos. Los desarrolladores de la UNLP lograron superar esa limitación haciendo posible la fabricación de un sistema de impresión de bajo costo, gran confiabilidad, y que es adaptable a la gran mayoría de las impresoras de chorro de tinta y matricial hogareñas. Por menos de mil pesos, una persona ciega podría tener una de estas máquinas en su casa.

La impresora de código Braille en papel desarrollada en la UNLP consta de un sistema electromecánico que se anexa a las impresoras comerciales, tanto matriciales como chorro de tinta. De esta manera, la gran ventaja es que el sistema permite la reutilización de los motores y la mayoría de las partes de las impresoras comunes, simplemente descartando la plaqueta original de la impresora por una nueva de fabricación casera. Esta nueva plaqueta es controlada por un programa basado en Software Libre, también desarrollado en la facultad de informática.

La Impresora Braille de la UNLP será presentada oficialmente el próximo miércoles a las 10 de la mañana en el patio del Rectorado, durante las Jornadas “Accesibilidad y Universidad. Ideas para la Acción”. Se trata de una actividad organizada por la Secretaría de Relaciones Institucionales de la UNLP y la Comisión Universitaria sobre discapacidad, en la que distintas facultades y dependencias presentarán iniciativas vinculadas a la temática de la accesibilidad.

Según explicó el Director de Innovación Tecnológica y Cadenas Productivas de la UNLP y coordinador del proyecto, Gastón Menvielle, la iniciativa se gestó en el marco de la convocatoria de proyectos de voluntariado universitario. “Nos planteamos como objetivo crear un sistema para impresión en código Braille que se adapte a las tecnologías de impresión comerciales, y a su vez, poder desarrollar un software accesible para el manejo del sistema de impresión Braille”, indicó.

Por su parte, Pablo Araujo, otro de los miembros del equipo, destacó que “uno de los motivos por los que decidimos encarar este proyecto es la necesidad de incentivar el desarrollo de actividades y tareas de investigación en materia de software y hardware accesibles a los usuarios con algún tipo de discapacidad”. Y agregó: “en referencia a las diferentes problemáticas que plantea la discapacidad, entendemos que la informática es una herramienta de enorme valor para ayudar a mejorar las condiciones de accesibilidad de las personas”.

Una impresora braille es prácticamente igual a una impresora de tinta, láser o térmica. La principal diferencia está en el mecanismo de impresión. Mientras las impresoras convencionales lo hacen a través de chorros de tinta, toner o dispositivos térmicos, en el sistema Braille se utilizan percutores.

Los percutores realizan la misma función que un punzón para escribir braille. Éstos son lanzados contra el papel con la fuerza suficiente para que lo marquen, sobresaliendo los puntos por la cara contraria a la percutida. La fuerza que se aplica al papel debe ser suficiente para que la persona ciega pueda sentir el punto.

“La parte electromecánica consiste en una plaqueta de circuito impreso, de creación propia, que permite el control de los motores y de un solenoide. Esta última es la pieza encargada de realizar el código Braille propiamente dicho sobre el papel”, detalló Menvielle. Para lograr este objetivo se desarma completamente la impresora, descartando ciertas partes como el sistema de impresión tradicional con tinta, y se anexa en su lugar el solenoide que marca los puntos braille sobre el papel.

Para controlar la plaqueta se utiliza el programa basado en Software Libre, que también fue desarrollado por los integrantes del proyecto, y que tiene la ventaja de ser compatible con los sistemas operativos Linux y Windows.

Se trata de un programa Open Source (Código abierto), es decir que es un software cuyo código fuente y otros derechos que normalmente son exclusivos para quienes poseen los derechos de autor, son de dominio público. Esto permite a cualquier usuario en cualquier parte del mundo utilizar, cambiar, o mejorar el programa y redistribuirlo, ya sea en su forma modificada o en su forma original.

Al respecto, Araujo destacó que “*la reutilización de viejos equipos de impresión representa además un mecanismo de producción amigable con el medio ambiente*. Podemos fabricar impresoras Braille con sólo reciclar las impresoras de tecnología Inkjet y matriciales que son descartadas de los hogares y oficinas”.


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